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La página de un americano,  latino, uruguayo,  sanducero,  batllista y libertario  

No publicado en la prensa, repartido como folleto, dada la autocensura existente. El diario "El Telégrafo" de Paysandú nos cobraba a los partidarios del NO. Ejemplo: el 12/11/96 Factura "El Telégrafo A104184 por artículo "Consulte a su Abogado" u$s 212. ¿Autocensura?.

El 8 de diciembre de 1996 se perdió la batalla por la democracia y la libertad en el Uruguay. El régimen impuso sus principios institucionales que afirmaron sobre bases inconmovibles la dictadura civil que hoy padecemos. Este es uno de los artículos con los que intenté convencer a mis conciudadanos para que votasen negativamente a la propuesta autoritaria de las camarillas estatales. Sólo hubo éxito en Montevideo y en mi Departamento, porque se perdió en el país.

Análisis de la Ley Constitucional a plebiscitarse.

elegibles y electores

"Leo en un libro (que es "El Espíritu de las Leyes" de Montesquieu) que un extranjero se presentó un día en la sala del famoso Marcelo.

Este le preguntó de qué país era.

-Yo soy inglés, respondió el extranjero.

¿Usted es inglés? -replicó el bailarín- ¿Sería de esa isla en que los ciudadanos tienen parte en la administración pública y son una porción del poder soberano?.

-No señor; esta frente abatida, esta mirada tímida, esta presencia incierta, no me enuncian más que como un esclavo que luce el título de elector".

Y agrega Rousseau "Como si hubiera ciudadano que no fuese miembro de la Ciudad y que no tuviesen como tales partes de la autoridad soberana".

Justino Jiménez de Aréchaga, Teoría del Gobierno, Tomo I, citando a J. J. Rousseau, pags. 126 y ss., FCU, 1974.

"A mi juicio, sostiene Jiménez de Aréchaga, el sufragio importa una función y un derecho. El sufragio es una función pública, por cuanto sólo compete al individuo como integrante del grupo; porque por su ejercicio se realiza una función de integración del gobierno; porque sólo compete a aquellos a quienes es atribuido por el orden jurídico, y no hay más electores que los individuos que se encuentran en la situación objetiva definida por el orden jurídico. Pero no se puede desconocer que al mismo tiempo existe un derecho al sufragio. En primer término, en cuanto el elector puede demandar del Estado, como un derecho público subjetivo, el reconocimiento de su calidad de elector.(...) En síntesis, y para terminar, entendemos que el acto del sufragio importa el ejercicio de una función pública de soberanía; y entendemos que la atribución de la calidad de elector hecha por el orden jurídico hace nacer derechos públicos subjetivos a favor del elector; y estos derechos públicos subjetivos de que goza el elector son fundamentalmente: I) el derecho al ejercicio de la función; y II) el derecho a la libertad en el ejercicio de esa función".

Más adelante este eximio constitucionalista expresa "Me interesa señalar especialmente la importancia que tiene el hecho de que se vote por candidatos o por listas. El voto por listas impone en realidad, una doble manifestación de voluntad: I) adhesión a un partido; y II) adhesión al candidato del partido. Pero cuando la confección de las listas se realiza exclusivamente por intermedio de las autoridades partidarias, el voto por listas puede transformarse simplemente en un voto de adhesión partidaria, cuando no se da a los adherentes del partido la libertad de influir en su constitución".(pag.129 cit).

Nunca en la evolución constitucional uruguaya se dió lo que terminan por proponer las Cámaras de Senadores y Diputados mediante la Ley Constitucional que será sometida a ratificación popular el próximo domingo 8 de diciembre. La búsqueda de antecedentes resulta infructuosa, sólo algunos ejemplos académicos sin aplicación práctica en la realidad. Los partidos políticos mediante mecanismos de democracia interna proponían a la ciudadanía listas de candidatos.

Nadie nunca, hasta donde se sabe, propuso que los precandidatos a la Presidencia de la República hicieran las listas y luego las sometieran a la consideración popular.

Nadie ha confesado la autoría de la siguiente modificación propuesta:

 

"Art. 3o. Agrégase a las actuales, las disposiciones transitorias siguientes:

W) Las elecciones internas para seleccionar la candidatura presidencial única para las Elecciones Nacionales a celebrarse en 1999, así como las que tengan lugar, en lo sucesivo, y antes de que se dicte la ley prevista en el numeral 12) del art. 77, se realizarán de acuerdo con las siguientes bases:

(...)

d) En un único acto y hoja de votación se expresará el voto:

1) por el ciudadano a nominar como candidato único del Partido a la Presidencia de la República;

2) por las nóminas de convencionales nacionales y departamentales. . . .

El informe de la Comisión de Constitución, Códigos, Legislación General y Administración del Senado de la República, Carpeta No. 1225/96, Repartido 560 Anexo I de Setiembre de 1996 dice textualmente ahorrando hasta las comas:

"Disposición Transitoria letra W): Establece el procedimiento para las elecciones internas para seleccionar la candidatura única a la Presidencia de la República para las Elecciones Nacionales de 1999, así como las que tengan lugar en lo sucesivo antes de que se dicte la ley prevista en el numeral 12 del art. 77, estableciendo las bases de la misma en ocho literales".

Como se advierte no sólo no menciona ni fuentes constitucionales anteriores, ni autores, ni ejemplos prácticos de la aplicación de un mecanismo que deroga todas las actuales disposiciones que regulan la vida interna de los partidos políticos, incluida la Carta Orgánica del Partido Colorado, hecho tampoco mencionado.

Ni el Senado ni la Cámara de Representantes aclaran orígenes ni autores de la gravísima modificación propuesta. Por comentarios de prensa se sabe que el diputado del Movimiento Nacional de Rocha Dr. Alem García quien votó negativamente esta Ley Constitucional afirmó que "los candidatos a presidente de los partidos van a digitar absolutamente todos los cargos, incluidos los de intendentes y ediles".

Esperemos que avanzado el debate alguien ó algunos declaren autoría sobre esta Disposición Transitoria, si puede llamarse disposición transitoria a una norma constitucional que regula nada menos que las bases de la organización de los partidos políticos y de forma permanente.

La forma de organización del sufragio y la estructura de las circunscripciones territoriales no sufrió mayores modificaciones hasta la vigente Constitución de 1967.

Pero, esta Ley Constitucional aprobada recientemente y que se someterá a ratificación popular el 8 de diciembre próximo altera sustancialmente el principio de la democracia local y departamental a través del indirecto mecanismo de realizar elecciones internas de los partidos que concurran a las urnas en una sola circunscripción y en única hoja de votación.

Los arts. 70 y ss. de la Carta Orgánica del Partido Colorado legislan que los candidatos departamentales del Partido se eligen por la Convención Departamental, éstas integran la Convención Nacional que elige a los candidatos nacionales del Partido.

La Disposición Transitoria letra W) literal d) derogaría a la Carta Orgánica del Partido si es aprobada porque cambia este sistema. Ya no existiría más la posibilidad de que vecinos de Paysandú por sus iniciativa y con su propia lista concurran a una elección y logren convencionales departamentales y así incidan, con sus ideas y con sus representantes, sobre las listas de candidatos departamentales y nacionales del Partido.

Ahora los precandidatos a candidato único a la Presidencia por el Partido hace, elige, conforma, nomina, integra las listas a convencionales departamentales y nacionales, y en tanto resulta la personalidad política más importante de esa lista, el dueño de la lista, elegirá a sus leales para convencionales departamentales y nacionales.

Conformar las listas a convencionales significa en la práctica "digitar" -en la expresión del diputado García- todas las demás listas, porque éstas deben ser nominadas en las respectivas Convenciones partidarias. De la Convención Departamental salen las listas a Intendente y Ediles y de la Convención Nacional se seleccionan los candidatos a diputados y senadores.

Ahora bien, veamos la modificación propuesta funcionando en un ejemplo mas o menos real: los Dres. Jorge Batlle por la lista 15 y Didier Opertti, actual ministro del Interior, por el Foro Batllista, son los precandidatos por el Partido Colorado en las elecciones internas del último domingo de abril de 1999 según lo propuesto.

Ellos, los dos precandidatos, conforman las listas a convencionales departamentales y nacionales. Supuestamente en Paysandú la "conformarán" con sanduceros que les sean personalmente leales. Se realiza la elección interna de abril y gana uno de los dos. Las convenciones se reúnen y designan candidatos a ediles e intendente, la departamental; y a diputados y senadores, la nacional, ya que a la Presidencia uno de los dos ya fué electo en abril.

Los representantes de Paysandú en las Cámaras de Senadores y Diputados serán aquellos sanduceros leales a los dos precandidatos, -puesto que ellos los eligieron-; ninguno a los vecinos de este Departamento -puesto que los ratificaron, no los eligieron-. Y los candidatos a ediles y a Intendente serán también leales a ellos, más que al departamento.

De forma que según la Disposición Transitoria letra W) propuesta a los senadores, diputados, Intendente y Ediles por Paysandú los van a elegir los Dres. Batlle y Opertti.

Antes a los representantes por Paysandú del Partido Colorado los elegían los vecinos de este Departamento.

Con la modificación propuesta -en todos los partidos- a los diputados por Paysandú los van a elegir desde Montevideo.

Esta práctica propuesta no sólo contraría la más honrosa y antigua tradición de que los vecinos eligen al gobierno, sino que afecta a los derechos constitucionales a la igualdad entre los ciudadanos y al derecho a ser elegible puesto que sólo algunos elegirán mientras otros ratificaremos o nó, sino que también significará el final de los partidos tradicionales convertidos en fracciones personalistas a la búsqueda del poder. Significa asimismo el fin en los hechos de la autonomía departamental y el deber que tenemos como vecinos de que algunos controlen a nombre de todos el dinero de nuestros impuestos.

De aprobarse esta Ley Constitucional, difícilmente podría llamarse "democrático" a nuestro sistema, pues éste sistema requiere de la mayor libertad conciliable con el orden para que los ciudadanos reunidos por sus ideas accedan al gobierno mediante el voto de sus vecinos.

Dr. Gustavo Elizondo. Octubre 1996.

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