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Documento del 24 de marzo de 1998.

solicitud de renuncia a la Secretaría General del Partido colorado batllismo al Señor Hugo Fernández Faingold

 

Hugo Fernández Faingold ex Secretario General del Partido Colorado.

Hugo Fernández Faingold

Paysandú, marzo 24 de 1998.

 Señor Secretario General del Partido Colorado

Hugo Fernández Faingold

Presente

 Luego de una detenida reflexión he resuelto comunicarle a Usted posiciones políticas que he resuelto asumir hacia el futuro en mi propio nombre y en el de aquellos vecinos que represento tanto a nivel departamental como en temas nacionales.

Seguramente recordará Usted que en la reciente campaña en el plebiscito del 8 de diciembre de 1996 estuvimos en posiciones contrarias y que las mayorías electorales del Departamento de Paysandú no se sintieron representadas por Usted -pese a sus reiteradas visitas- ni por el Presidente de la República Julio María Sanguinetti Coirolo -pese a sus reiterados discursos-, y fueron esas mismas mayorías electorales las que coincidieron con las opiniones de otros ciudadanos que habíamos indicado públicamente votar por NO a la Reforma.

Por todo lo cual podría afirmarse que el error cometido por la conducción del Partido en la Convención del 8 de setiembre de 1996 al desconocer nuestra representación y desoír nuestra disidencia -que finalmente se expresó en nuestro voto negativo- fué grave.

Usted -y todo el Comité Ejecutivo Nacional, conjuntamente con los Sres. Belvisi y Molinelli- asumieron una representación que el pueblo de nuestro Departamento finalmente les negó en las urnas.

Luego no ha habido oportunidad de cotejar posiciones políticas ya que el Presidente de la República lamentablemente decidió no utilizar el mecanismo previsto en nuestra Constitución de disolver las Cámaras convocando a elecciones parlamentarias anticipadas a pesar de la abrumadora evidencia de haber perdido representación popular un tercio de senadores y diputados que le apoyaban.

Notoriamente, los Sres. Belvisi y Molinelli en nuestro Departamento fueron desautorizados por nuestros vecinos, sin que Usted los aliviara en su incomodidad de ausencia de representatividad al solicitarles sus cargos, ahora ya, de mera representación del Poder Ejecutivo ante nuestros vecinos, cuando debiera ser, por orden de nuestro sistema democrático, precisamente al revés.

Asimismo Usted recordará el paro cívico realizado por la población de Paysandú el 29 de mayo de 1997, de adhesión casi unánime, donde la población expresó de una manera inequívoca su rechazo por la conducción de la economía, hecho criticado en términos absolutamente descorteses e insultantes por el Presidente, lo que ahondó aún más las diferencias perceptivas y políticas entre la institución Poder Ejecutivo y el pueblo de nuestro Departamento.

En todas esas instancias nuestra posición política ha coincidido con la de nuestros vecinos, e irónicamente, fueron comprendidos por el Señor Ministro de Economía Luis Mosca cuando declaró a la Revista Margenes de la Embajada Uruguaya en Argentina que "las movilizaciones de Paysandú, Florida y Durazno se originaron en una inquietud compartida por el gobierno que es la imposibilidad de hacer frente a la presión fiscal".  A diferencia de otros, el Señor Ministro parece saber de lo que habla.

Espero entonces esté advertido de estos antecedentes para evitar otros errores y es con este ánimo constructivo que deseo clarificar hacia el futuro mi posición política.

Usted continúa en su función de Secretario General, a pesar de que hace 18 meses que no reúne la Convención Nacional del Partido, convocada hace ya tiempo por la Departamental de Paysandú, debido a lo cual éste se encuentra en estado de Asamblea, y recientemente ha sido reiteradamente desautorizado a hablar en su nombre por importantes sectores partidarios, situación que complica aún más que la actitud presidencial las ya endebles posibilidades electorales del Partido Colorado.

Todo lo anterior se ha dramatizado en la reciente situación de tensión política generada entre la Junta Departamental de Paysandú y el Senado de la República que Usted integra.

En respaldo a una clara actitud del Señor Ministro de Economía la Junta que tengo el honor de integrar criticó en términos de gravedad inusitada una decisión interna de vuestro Cuerpo, pero que ejemplifica una manera de hacer política que es unánimemente rechazada entre nuestros representados.

El clientelismo político financiado con dinero que el contribuyente de nuestro Departamento obtiene duramente y en el contexto de una presión fiscal que detrae la mitad de lo que se obtiene resultado de competir en mercados abiertos tal como lo impone la realidad económica actual repugna nuestro sentido de la moderna gestión pública. Y es especialmente agravado cuando se beneficia no sólo a funcionarios de carrera sino a los tristemente célebres "ñoquis en comisión".

Esta decisión de la Junta fue respaldada por la unanimidad de Señores Ediles electos por el Lema Partido Colorado presentes en Sala.

No podrá Usted desconocer la trascendencia de lo adoptado.

Es obvio que nuestro Departamento no se siente representado con la decisión que el Cuerpo que Usted integra ha tomado, pero la gravedad institucional de los calificativos empleados en la ocasión por el proponente y respaldados por la Junta hace que sea derivado sin dificultad que vuestro Cuerpo no nos representa.

No puede ser asumido por Usted ni por el Señor Presidente de la República que hablan a nombre de los representantes políticos de ninguno de los partidos que tienen representación política en Paysandú.

Esta realidad traducida al interior de nuestro Partido explica la determinación que he tomado, largamente anunciada a Usted en hechos concretos, desconocida por Usted también por hechos concretos asumiendo representaciones que no le corresponden, y que hoy, en la circunstancia, no le será posible seguir ignorando sin atentado grave al sentido común.

 Advertido como estoy que a la conducción partidaria no le ha interesado ni siquiera dialogar con la renovación, puesto que confía en la eficiencia de las Disposiciones Transitorias que subrepticiamente incorporó sin declarar autoría ni intenciones en el reciente plebiscito que perdió en las zonas de mayor PBI, ocupación y con mayores libertades de debate, pero finalmente gano por algunos miles de votos extraídos de las zonas rurales del centro del país, casi sin información, no me voy a detener en persuadirle, pero sí en clarificar mi posición política a los efectos de que tanto Usted como el Presidente tengan en claro que es necesario abrir espacios a todos los sectores del Partido en las decisiones de gobierno que éste adopta.

Reconozco en Usted a un representante de una corriente partidaria, pero reconozca Usted y debe hacerlo así también el Presidente, que la fuerza de los cambios operados hace que algunos de nuestros vecinos se hallen representados en otras actitudes y en otras personas.

Le solicito que renuncie a la Secretaría General del Partido pues su continuación en el cargo, además de ser indefendible a estar a los hechos políticos recientes, luego de ser duramente caracterizado por la unanimidad de ediles colorados de Paysandú, recorta gravemente las posibilidades electorales de nuestro Partido. Si se pretende gobernar a nombre de todo el Partido Colorado esta actitud es imprescindible, seguir simulando hacerlo sería violentar la buena fe.

Y asimismo le solicito a Usted que lo haga en beneficio de la unidad del Estado, obligación primera de la institución de la representación política.

Entiendo que si nuestro Partido Colorado nombrara en la Secretaría General a un compañero de diálogo y unidad sin otra ambición que el servicio partidario comprometido con la neutralidad en las internas y fuese acompañado por Secretarios Generales Adjuntos representantes al más alto nivel cada uno de ellos de las distintas corrientes y tendencias del Partido se podrán subsanar estas dolorosas realidades de desencuentros provocadas por la parálisis de la actividad interna del Partido.

Señor Secretario General: es preciso adecuar nuestro viejo sistema político, económico, social y cultural a las nuevas libertades que ya ejercen nuestros representados en su carácter de ciudadanos del mundo.

En este cambio de siglo nuestro Partido deberá volver a cumplir la misma función que llevó a cabo a principios de él. Es necesario del concurso de todos y es necesario que esta tarea sea  percibida como la única forma de sobrevivencia que le queda a todos y a cada uno de los sectores económicos que integran nuestra comunidad.

Espero sea convocada la Convención Nacional tal como lo solicitó por unanimidad y hace meses la Convención Departamental de Paysandú y que en el temario sean incluidas estas nuevas realidades.

Saluda a Usted muy atte.

 Dr. Gustavo Elizondo

Convencional Nacional por Paysandú

Partido Colorado Batllismo

 

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